martes, 30 de julio de 2013

Ser grande


"Separarse de la especie 
por algo superior 
no es soberbia es amor.
Poder decir adiós 
es crecer".


Mi psicólogo preguntará, cada vez que lo repita, qué es ser grande. Más de una vez voy a decir que no tengo idea y otras que todavía lo estoy pensando. Con el esfuerzo de la psiquis en análisis, en algún momento me daré cuenta de que crecer es hacerme responsable por mis decisiones. Y acá aparecerá el quid de la cuestión, responsabilidad no es culpa. Pero eso es algo que se aprende con el tiempo, y con angustias.

Se insistirá en la "grandeza" y en los significados. Ser lo que otros ven y lo que yo veo. Construcciones. Hija, novia y amiga. Voy a comprender que no existen dos visiones iguales y que eso es lo divertido y lo complicado. De a poco voy a apreciar lo maravilloso de que dos personas viendo diferente algo en lo que creen coincidir, se entiendan. Y a veces voy a entender y a veces no; ese es el juego y ese el desafío en el que algún caprichoso nos metió.

"Poder decir adiós es crecer", pero también crecer es aprender a quedarse y recibir lo que nos quieren dar. Ser amada por quien me ama es lo que realmente le cuento al psico cuando ahora me pregunta qué me hace grande.



miércoles, 12 de junio de 2013

Deseo encauzado

De pronto todo se ordena, fluye con un don maravilloso y se encauza. Lo que una vez estuvo disperso, huyendo del nombre y la angustia o felicidad de ser dicho, toma forma y nace; primero asusta, porque todo lo nuevo asusta, después sorprende y atrae al punto de la fascinación.

En el proceso se corre la mano que tapaba al sol y se dejan de lado los peros y la fuga de cerebros por pensamiento excesivo; se elige lo mejor, lo que hace bien, lo que al fin y al cabo se desea. Y no es fácil, por supuesto, cuesta ver el goce al final del camino; darse cuenta de que el tiempo pasa y nadie te regala respuestas. Pero si se logra, si se choca con el camino, las piezas comienzan a moverse. 

Y cuando pasan los días, los meses, los años (espero) la tranquilidad prima en cada sueño y cada proyecto. Porque los afectos son más sinceros y las decisiones más comprometidas, lo que se dice y se escribe toma una dimensión insospechada, y los deseos se materializan en ideas, en ganas, en amor.




Espero ser siempre la transeúnte tranquila y enamorada 
que escribe con la claridad de la contentura.


martes, 4 de junio de 2013

Fluir

Drexler tendrá siempre las
palabras justas.


Fluimos en la sucesión día/noche de la rutina no rutinaria
en los desayunos con ojos legañosos y remeras viejas
en los preparativos de viajes
y en este invierno íntimo,
tuyo/mío;
a través de los recuerdos y las palabras,
tan esquivos unos como las otras;
sin tic-tac,
en las siestas apretados en la cama
pidiendo por favor que la sonrisa
sea siempre tan grande
y la vida larga.
Fluimos sonoros y cálidos
por las ciudades que nos ven pasar,
una tras otra,
como dos transeúntes.




domingo, 12 de mayo de 2013

Fotos

Ella se para contra la pared,
apoya la espalda desnuda
el pelo revuelto
los pies descalzos.
Ella estira la mano siguiendo la luz,
crea una sombra infinita
el dibujo del tiempo.
Él estira la mano siguiéndola a ella,
crea una foto
un instante imposible.
Él se acerca a la pared,
apoya la cabeza en donde hubo un flash
cierra los ojos
la besa.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Había una vez

La mujer del libro rojo llevaba una respuesta en medio de la nariz
y las manos firmes en el lomo revoltoso que se quería abrir.
Con los pies apurados se impulsaba por la rambla esquivando caracoles
y aplastando, divertida, hojas parlantes de colores.
Qué humedad, pensaba. Crush crush el suelo hacía.
Y ella resbalaba con los zapatos pegoteados y los dedos apretados.
No llego más, pensaba. Crush crush otra vez.
Y ella que temblaba de cansancio sosteniendo la respuesta
que se caía despacio, despacio.
Verdad es que muchos la miraron con envidia, 
porque ella era capaz de mucha destreza.
Firme caminaba con el libro rojo
y la respuesta a la altura de la boca,
sin quejas y sonriente.
La mujer se sentó entonces en un banco a esperar, 
a eso, ni mucho más ni mucho menos.
Esperar era otra destreza que poseía, 
como la de cerrar los ojos y quedarse dormida.
Verdad es que muchos la miraron con ternura,
porque se puso a cantar bajito para la luna.
Y alguien de pronto se sentó con ella,
a escuchar la historia de una silla vieja.
El final era tan gracioso que la mujer se rió
y dejó abrirse al libro y caer a la respuesta,
que formaron un cuento nuevo y corto
sobre una mujer, un libro rojo
y caracoles agradecidos.




A mi amor.

A la derecha de tu mano mi espalda zigzaguea
ondulante
ronronea,
se dobla.
Y en el lugar secreto
donde todo acaba
un suspiro se derrama
silencioso,
por vos.

domingo, 21 de abril de 2013

Sobre la desesperación

El polvo se comerá los muebles. La humedad se los disputará. Habrá empate, y pan duro, y platos sin lavar. Habrá miseria tomando carrera, un infinito abandono trepando las paredes. El aire no podrá respirarse. Se ahogarán.

Alguien buscará explicaciones, demandará obras, proyectos, piedad. Alguien llorará como un niño. Y las razones no aparecerán. Ni pistas, ni papeles perdidos, ocultos, mal olvidados. Ni un rezo tan fuerte que despierte a Dios. El todos, el alguien se quedará en su casa, escribiendo sobre fallas y muertos y hagan algo de una vez.

Los vecinos sacarán la mierda a la calle. Mirarán desde la ventana lo que alguna vez tuvieron. Mirarán la casa ganada por el polvo, la humedad. Y cómo las moscas se pegan al pan, a los platos que ayer vieron comer. Se ahogarán.

Nadie será responsable. Las excusas van a aparecer. Muchos se callarán, otros seguirán llorando. Los poderosos tendrán miedo, pero el rezo no alcanzará. Y ellos, desde la miseria, llorarán por todos y por mañana, cuando los encuentren ceniza en una calle sin numerar.

lunes, 15 de abril de 2013

Distancias

Desde el apuro y las palabras
los silencios
las miradas
            de frente
a los ojos
a la boca
a los recuerdos.

Hasta la cama y la cocina
la ducha caliente
los pies húmedos
la persiana baja.

Desde la vez primera
y el para siempre.
Hasta tus manos tibias,
meu amor,
te adoro.


viernes, 5 de abril de 2013

Sobre cómo una lluvia no fue bienvenida

Sé que se dice y muestra mucho por estos días. Sé que todos permanecemos atentos a los pedidos de ayuda, muchos por las redes sociales, otros tantos por comentarios de conocidos. Hace más de 72 horas estamos en movimiento con trapo y lavandina en mano, con manos ocupadas ordenando ropa, con ropa mojada de limpiar paredes y pisos, con el piso apareciendo debajo del barro.

Sé que fui lenta, pero creo que hoy realmente tomé conciencia. El día del temporal, martes 2 de abril, simplemente noté una lluvia larga, pesada. Y noté mi imposibilidad de moverme de donde estaba. Fue el llamado desesperado de una pareja amiga la que me despabiló. Ellos caminando a oscuras entre medio metro de agua por 3 y 60, ellos entrando empapados, ella llorando, él teniéndola fuerte. Ellos contándonos del susto y la impotencia. Nosotros haciéndoles un té y mandándolos a bañar con agua bien caliente.

Esa noche fue oscura y ruidosa. No dormimos bien, las líneas de teléfono no andaban. Pero nunca imaginamos lo que al otro día íbamos a ver en los medios. Muertos. Desaparecidos. Casas destrozadas. Muebles en la calle. Bolsas y bolsas de basura. Comercios cerrados. Desesperación.

Hoy vi de cerca la zona del cementerio y me impresionó. Perder mucho duele, son años de laburo, de acopio, de elegir la ropa que te gusta y armarte la biblioteca. Es el refugio, el lugar en el mundo. No me lo imagino, pero lo veo.

Agradezco a todos los anónimos acercándose a ayudar, y a todos las amigos que hoy bancaron a la familia de otra gran amiga. Y recuerdo la necesidad de un estado fuerte, porque nuestra ayuda es una gran ayuda, pero faltan obras, inversión y planes a corto y, fundamentalmente, a largo plazo. Hay casas por construir desde cero; el abrigo y la comida son para el día a día, pero hace falta más y eso queda en manos de la municipalidad, provincia, nación. Amiguensé capos.

Gente gobernante no se abatate, hay voluntad de la gente, que haya interés, conciencia y plata de la suya.


sábado, 30 de marzo de 2013

Dejarse

Dejarse atraer hasta un punto luminoso
lejos, muy lejos
desviar el camino.
Dejarse acariciar los pensamientos
los dolores
los recuerdos mal olvidados, bienvenidos.
Dejarse convidar sabores
salivas, deseos
desnudar la piel a palabras
recibir con goce el te quiero.
Dejarse elegir como causa primera
y última de todas las cosas,
la única.
Dejarse amar,
dejarse caer
en vos.


domingo, 24 de marzo de 2013

Your song

En la mesa deshace sus dedos a pensamientos
intenta que la palabra justa caiga en la espalda de ella
suelta las manos y los deseos
suelta el yo y sus otras vidas.
Y en el piso quedan las comas que sobran
los puntos que faltan
la curva infinita de una mayúscula abierta.
Y en la cama la espalda de ella
que espera
que habla
y se hace canción.

miércoles, 20 de marzo de 2013

La historia de sonrisa

Sonrisa sabe cuándo necesito un abrazo fuerte.
Sabe decir te amo en todas las lenguas y todas las canciones.
Sabe cerrar la puerta para ir a jugar.
Y sabe que nadie puede quererme como él.
A Sonrisa le gusta sacar fotos
la música de una nena copada
los coros y las series que envician.
Le gustan las palabras justas
los besos en la frente
los amigos a la mesa.
Sonrisa me mira como quien mira el sol
se detiene en los puntitos de mi espalda
me inventa caras, poses
me emociona cantando Your song.
Sonrisa se apoya en mi panza
y dice "sos hermosa".
Sonrisa es lo más maravilloso que existe.
Y sabe que nadie puede quererlo como yo.





miércoles, 13 de marzo de 2013

La fe verdadera

"Hay un milagro por día en
 la vida de los enamorados"
Marcel Proust


Podemos hablar de fe. Podemos decir que creemos. Podemos afirmar que hay algo más allá y más acá, que hay algo. Sí, podemos. Y cuando hagamos acto y palabra ese poder, anoche o pasado mañana, vivir va a ser fácil. Todos los días habrá un milagro. 

Creo en vos, en tu mirada y el deseo,
en la eternidad de lo escrito,
en las idas y vueltas de tus dedos.
Creo en el sentido que no nos pertenece,
en esa estrella nuestra,
en esta casa amiga.
Creo, tengo fe,
fe en los milagros de todos los días.

Serán pequeños, invisibles, fugaces. Serán vistos simplemente por quien pueda ver. Serán razón de una tarde en la cama y té caliente. Serán esenciales. Serán un punto luminoso. Reales. Milagros. Serán.

Creo en vos, en mí, 
en los dibujos a mano alzada,
en los abrazos desatanudos.
Creo en soltar los cuentos,
en dejarme llevar,
en hacerte feliz.
Creo, tengo fe,
fe en los amores que nunca mueren.

Serán pasionales, loquitos. Serán la felicidad al alcance de un beso. Serán tranquilidad, ojos cerrados, gemidos. Serán "que el amor nos haga" y mucho más. Serán como el nuestro.


Creo, tengo fe,
hay un milagro por día
en mi vida.
(Tenerte).





lunes, 11 de marzo de 2013

Antifaces

De anoche me quedan respuestas sin pregunta
la vuelta infinita al final de una canción
una foto de sonrisas 
piel húmeda
el choque de mi boca
                          con vos.
Y un antifaz brillante 
que deja ver el verano,
el viento llevándonos a un rincón
juegos de pies y de manos
la certeza de que somos dos.

viernes, 1 de marzo de 2013

Yours

Avanzar
detenerse
dejar besos y verbos
en esa curva desnuda.
Ser una y no otra,
tuya.
Ser las buenas noches
y los buenos días,
el libro leído en voz alta,
la cama caliente,
el té de chocolate,
las ganas.
Detenerse 
avanzar
caminar diagonales con frío y de madrugada.
Ser una y no otra,
tuya.

Soy una tumba


Es una molestia terrible, constante. Van y vienen, vienen y van. Los siento mientras se mueven húmedos y famélicos. Me sofocan mientras intento quedarme quietita, si vieran cómo me estoy esforzando.
Manuel está de ronda y de mal humor, va con su cigarrillo y los auriculares sin prestar atención a nada. Podría removerme, pero sé que está mal. Y soy demasiado buena, demasiado responsable.
Aguanto, me toca aguantar hasta que no quede carne. Qué rico será sólo sentir el hueso, suave y relamido en mi estómago.
Qué ansiedad, cuántos gusanos.

Camino sinuoso

Se diluye
caliente
se desparrama.
Avanza en kilómetros por hora
y baches por arreglar.
Pide tiempo
y ganas
y fricción.
Contacto.
Se pierde en el cerro con aires de montaña,
se enfría de golpe en una punta detenida.
Y de pronto,
sin señal de aviso,
se  arrodilla al borde de una cruz bien alta
anacrónica
de quién sabe qué muerto
de quién sabe qué historia.

Futuro Imperfecto


Sería un día luminoso, sin nubes, sin viento, sin meteorólogos fallutos. Sería una calle tranquila, de tierra, de promesas de asfalto. Sería una hostería familiar, familiera, con desayuno abundante y olor a pasto. Sería el tiempo del no tiempo, de las siestas largas, de los mates amargos, de pensar.


Sería como fue hace cuarenta años, como fue hace veinte, como fue hace diez. Sería mi cara feliz viéndote llegar emocionada, viva. Sería la cama destendida, la valija deshecha, el pulso despierto. Y tus ojos arrugados, y tus manos ásperas, y tus recuerdos y tu inocencia.



Serías saludo todas las mañanas, el pastillero preparado, la caminata lenta, un día más. Serías la cura de este sopor, del olvido, de la niebla. Serías oxígeno puro, foto viviente, polaroid gastada, mía.

Serías la causa primera y última de todas las cosas

Seríamos lo que fuimos. Seríamos si no estuviera solo, tan sin vos.

jueves, 14 de febrero de 2013

De felicidades mías

Con tus besos se ríen mis piernas 
se ríen y cantan
cantan versos largos
(tan largos como tus besos)
y se mueven eléctricas pisando baldosas flojas
esquivando el aire
dibujando almohadas.
Con tus besos me falla el equilibrio
la memoria, la dicción
dóndeestoyparada pienso
y te miro
te miro de cerca y nos convertimos en los 
                               cíclopes de Cortázar
en un único ojo que todo lo ve
que todo lo siente.
Mis piernas largan la carcajada
cierro los ojos
aprieto las manos
los dientes
el alma que se me sale de adentro
y descubro, maravillada,
mi propio Aleph en tus ojos
la infinitud de vosconmigoyoconvos
condensada en una mirada.

lunes, 11 de febrero de 2013

Detrás de las nubes


Desde las nubes algo anuncia tormenta, viento y granizo, la clase de evento meteorológico  que desata la furia de conductores y transeúntes. Desde más allá alguien se refugia debajo de un techito.
Era un murciélago embarazado ese bulto atrás del tacho de basura, negro y viscoso se movía al ritmo de las primeras gotas y de los pies chapoteadores. Un relámpago ilumina su ojitos saltones y hace foco en su vientre hinchado. El refugiado no se inmuta ni hace nada por proteger a esa minúscula familia. Simplemente, como todos, espera que pase la tormenta.
Cuando volví a mirar ya no era uno, sino dos los seres a la intemperie”, le cuenta el hombre al primer alma que se le cruzó post temporal. “Pero tengo miedo de volver a buscarlos”, dice con culpa, “aunque debería”. Manos en los bolsillos. Y así esconde la mirada de su interlocutor, se aprieta los dedos, putea bajito.
El cielo sigue oscuro y hay varios autos abollados. El ex refugiado ahora culposo piensa en el destino de las criaturas, se horroriza seguro de que el tacho no pudo protegerlos demasiado. Entonces escucha que viene un rumor tenue desde las nubes, un viento aclarador; y más allá el lamento mudo de cuatro ojitos cerrados.