Dejarse atraer hasta un punto luminoso
lejos, muy lejos
desviar el camino.
Dejarse acariciar los pensamientos
los dolores
los recuerdos mal olvidados, bienvenidos.
Dejarse convidar sabores
salivas, deseos
desnudar la piel a palabras
recibir con goce el te quiero.
Dejarse elegir como causa primera
y última de todas las cosas,
la única.
Dejarse amar,
dejarse caer
en vos.
sábado, 30 de marzo de 2013
domingo, 24 de marzo de 2013
Your song
En la mesa deshace sus dedos a pensamientos
intenta que la palabra justa caiga en la espalda de ella
suelta las manos y los deseos
suelta el yo y sus otras vidas.
Y en el piso quedan las comas que sobran
los puntos que faltan
la curva infinita de una mayúscula abierta.
Y en la cama la espalda de ella
que espera
que habla
y se hace canción.
miércoles, 20 de marzo de 2013
La historia de sonrisa
Sonrisa sabe cuándo necesito un abrazo fuerte.
Sabe decir te amo en todas las lenguas y todas las canciones.
Sabe cerrar la puerta para ir a jugar.
Y sabe que nadie puede quererme como él.
A Sonrisa le gusta sacar fotos
la música de una nena copada
los coros y las series que envician.
Le gustan las palabras justas
los besos en la frente
los amigos a la mesa.
Sonrisa me mira como quien mira el sol
se detiene en los puntitos de mi espalda
me inventa caras, poses
me emociona cantando Your song.
Sonrisa se apoya en mi panza
y dice "sos hermosa".
Sonrisa es lo más maravilloso que existe.
Y sabe que nadie puede quererlo como yo.
Sabe decir te amo en todas las lenguas y todas las canciones.
Sabe cerrar la puerta para ir a jugar.
Y sabe que nadie puede quererme como él.
A Sonrisa le gusta sacar fotos
la música de una nena copada
los coros y las series que envician.
Le gustan las palabras justas
los besos en la frente
los amigos a la mesa.
Sonrisa me mira como quien mira el sol
se detiene en los puntitos de mi espalda
me inventa caras, poses
me emociona cantando Your song.
Sonrisa se apoya en mi panza
y dice "sos hermosa".
Sonrisa es lo más maravilloso que existe.
Y sabe que nadie puede quererlo como yo.
miércoles, 13 de marzo de 2013
La fe verdadera
"Hay un milagro por día en
la vida de los enamorados"
Marcel Proust
Podemos hablar de fe. Podemos decir que creemos. Podemos afirmar que hay algo más allá y más acá, que hay algo. Sí, podemos. Y cuando hagamos acto y palabra ese poder, anoche o pasado mañana, vivir va a ser fácil. Todos los días habrá un milagro.
Creo en vos, en tu mirada y el deseo,
en la eternidad de lo escrito,
en las idas y vueltas de tus dedos.
Creo en el sentido que no nos pertenece,
en esa estrella nuestra,
en esta casa amiga.
Creo, tengo fe,
fe en los milagros de todos los días.
Serán pequeños, invisibles, fugaces. Serán vistos simplemente por quien pueda ver. Serán razón de una tarde en la cama y té caliente. Serán esenciales. Serán un punto luminoso. Reales. Milagros. Serán.
Creo en vos, en mí,
en los dibujos a mano alzada,
en los abrazos desatanudos.
Creo en soltar los cuentos,
en dejarme llevar,
en hacerte feliz.
Creo, tengo fe,
fe en los amores que nunca mueren.
Serán pasionales, loquitos. Serán la felicidad al alcance de un beso. Serán tranquilidad, ojos cerrados, gemidos. Serán "que el amor nos haga" y mucho más. Serán como el nuestro.
Creo, tengo fe,
hay un milagro por día
en mi vida.
(Tenerte).
lunes, 11 de marzo de 2013
Antifaces
De anoche me quedan respuestas sin pregunta
la vuelta infinita al final de una canción
una foto de sonrisas
piel húmeda
el choque de mi boca
con vos.
Y un antifaz brillante
que deja ver el verano,
el viento llevándonos a un rincón
juegos de pies y de manos
la certeza de que somos dos.
la vuelta infinita al final de una canción
una foto de sonrisas
piel húmeda
el choque de mi boca
con vos.
Y un antifaz brillante
que deja ver el verano,
el viento llevándonos a un rincón
juegos de pies y de manos
la certeza de que somos dos.
viernes, 1 de marzo de 2013
Yours
Avanzar
detenerse
dejar besos y verbos
en esa curva desnuda.
Ser una y no otra,
tuya.
Ser las buenas noches
y los buenos días,
el libro leído en voz alta,
la cama caliente,
el té de chocolate,
las ganas.
Detenerse
avanzar
caminar diagonales con frío y de madrugada.
Ser una y no otra,
tuya.
detenerse
dejar besos y verbos
en esa curva desnuda.
Ser una y no otra,
tuya.
Ser las buenas noches
y los buenos días,
el libro leído en voz alta,
la cama caliente,
el té de chocolate,
las ganas.
Detenerse
avanzar
caminar diagonales con frío y de madrugada.
Ser una y no otra,
tuya.
Soy una tumba
Es una molestia terrible, constante. Van y vienen,
vienen y van. Los siento mientras se mueven húmedos y famélicos. Me sofocan
mientras intento quedarme quietita, si vieran cómo me estoy esforzando.
Manuel está de ronda y de mal humor, va con su
cigarrillo y los auriculares sin prestar atención a nada. Podría removerme,
pero sé que está mal. Y soy demasiado buena, demasiado responsable.
Aguanto, me toca aguantar hasta que no quede carne.
Qué rico será sólo sentir el hueso, suave y relamido en mi estómago.
Qué ansiedad, cuántos gusanos.
Camino sinuoso
Se diluye
caliente
se desparrama.
Avanza en kilómetros por hora
y baches por arreglar.
Pide tiempo
y ganas
y fricción.
Contacto.
Se pierde en el cerro con aires de montaña,
se enfría de golpe en una punta detenida.
Y de pronto,
sin señal de aviso,
se arrodilla al borde de una cruz bien alta
anacrónica
de quién sabe qué muerto
de quién sabe qué historia.
caliente
se desparrama.
Avanza en kilómetros por hora
y baches por arreglar.
Pide tiempo
y ganas
y fricción.
Contacto.
Se pierde en el cerro con aires de montaña,
se enfría de golpe en una punta detenida.
Y de pronto,
sin señal de aviso,
se arrodilla al borde de una cruz bien alta
anacrónica
de quién sabe qué muerto
de quién sabe qué historia.
Futuro Imperfecto
Sería un día luminoso, sin nubes, sin viento, sin meteorólogos fallutos. Sería una calle tranquila, de tierra, de promesas de asfalto. Sería una hostería familiar, familiera, con desayuno abundante y olor a pasto. Sería el tiempo del no tiempo, de las siestas largas, de los mates amargos, de pensar.
Sería como fue hace cuarenta años, como fue hace veinte, como fue hace diez. Sería mi cara feliz viéndote llegar emocionada, viva. Sería la cama destendida, la valija deshecha, el pulso despierto. Y tus ojos arrugados, y tus manos ásperas, y tus recuerdos y tu inocencia.
Serías saludo todas las mañanas, el pastillero preparado, la caminata lenta, un día más. Serías la cura de este sopor, del olvido, de la niebla. Serías oxígeno puro, foto viviente, polaroid gastada, mía.
Serías la causa primera y última de todas las cosas
Serías la causa primera y última de todas las cosas
Seríamos lo que fuimos. Seríamos si no estuviera solo, tan sin vos.
jueves, 14 de febrero de 2013
De felicidades mías
Con tus besos se ríen mis piernas
se ríen y cantan
cantan versos largos
(tan largos como tus besos)
y se mueven eléctricas pisando baldosas flojas
esquivando el aire
dibujando almohadas.
Con tus besos me falla el equilibrio
la memoria, la dicción
dóndeestoyparada pienso
y te miro
te miro de cerca y nos convertimos en los
cíclopes de Cortázar
en un único ojo que todo lo ve
que todo lo siente.
Mis piernas largan la carcajada
cierro los ojos
aprieto las manos
los dientes
el alma que se me sale de adentro
y descubro, maravillada,
mi propio Aleph en tus ojos
la infinitud de vosconmigoyoconvos
condensada en una mirada.
lunes, 11 de febrero de 2013
Detrás de las nubes
Desde las nubes algo
anuncia tormenta, viento y granizo, la clase de evento meteorológico que desata la furia de conductores y
transeúntes. Desde más allá alguien se refugia debajo de un techito.
Era un murciélago
embarazado ese bulto atrás del tacho de basura, negro y viscoso se movía al
ritmo de las primeras gotas y de los pies chapoteadores. Un relámpago ilumina
su ojitos saltones y hace foco en su vientre hinchado. El refugiado no se
inmuta ni hace nada por proteger a esa minúscula familia. Simplemente, como
todos, espera que pase la tormenta.
“Cuando volví a mirar
ya no era uno, sino dos los seres a la intemperie”, le cuenta el hombre al
primer alma que se le cruzó post temporal. “Pero
tengo miedo de volver a buscarlos”, dice con culpa, “aunque debería”. Manos en los bolsillos. Y así esconde la mirada de su
interlocutor, se aprieta los dedos, putea bajito.
El cielo sigue oscuro y hay varios autos abollados. El ex
refugiado ahora culposo piensa en el destino de las criaturas, se horroriza
seguro de que el tacho no pudo protegerlos demasiado. Entonces escucha que viene un rumor tenue desde las nubes, un
viento aclarador; y más allá el lamento mudo de cuatro ojitos cerrados.
La infancia
Se refugia en el techito ese de allá. El frío le duele hasta
bien adentro, sube desde los pies desnudos y pega el grito en el pecho. No
llora, aprieta los dientes y el alma en sincronía, pero no llora.
Hace meses asumió que esa era su vida, que no podía hacer
más que correr bien lejos cuando todo empezaba y, en lo posible, también cuando ya se iba a terminar. Siempre era lo mismo, un concierto infinito
de gritos chillones, de gritos graves, fuertes, lacónicos, lastimeros. Y un
golpe, y otro, y uno más por las dudas, para que entienda ella, para que te
calles vos.
El techito susurra el consuelo que nadie le da, el niño que
ya no es niño se sienta en el suelo. Todos pasan sin notarlo, es invisible, una
foto perdida de una vieja polaroid, la marca del cuerpo húmedo que nadie podrá
identificar.
domingo, 10 de febrero de 2013
"Un abrazo"
Que tu abrazo agrande el mundo
que abra ventanas
que construya balcones
que caliente el aire
que avance por mi espalda
que, sinquererqueriendo, provoque la tormenta antes de la paz.
Una sonrisa muy linda anda abrazándome mucho,
y cada tanto me gusta decirle gracias.
martes, 15 de enero de 2013
De viajes
Viajemos
seamos con el tiempo
y la ruta,
con el aire limpio
y los pies descalzos.
Dejemos que los mensajes corran
anacrónicos
entre vos y yo y la distancia que no es distancia,
que es oportunidad de conocer(nos)
y causa de extrañamientos.
Avancemos "a paso lento, todo bostezando"
para disfrutar de lo que nos corresponde,
del bendito karma y las ganas contenidas,
de las noches con preguntas de tres o cuatro respuestas
susurradas (otras gritadas) en medio del silencio.
Viajemos vos, yo y tu linda sonrisa, una vez más.
seamos con el tiempo
y la ruta,
con el aire limpio
y los pies descalzos.
Dejemos que los mensajes corran
anacrónicos
entre vos y yo y la distancia que no es distancia,
que es oportunidad de conocer(nos)
y causa de extrañamientos.
Avancemos "a paso lento, todo bostezando"
para disfrutar de lo que nos corresponde,
del bendito karma y las ganas contenidas,
de las noches con preguntas de tres o cuatro respuestas
susurradas (otras gritadas) en medio del silencio.
Viajemos vos, yo y tu linda sonrisa, una vez más.
miércoles, 9 de enero de 2013
De felicidades
Que la felicidad sea tangible
cuidada
nuestra.
Que se estire con el tiempo
de la mano
y se hagan viejitos a la par.
Que de pronto nos mires al espejo
y veas lo que siempre quisiste ver
y que nos congeles así,
con cara de contentura
jugando
amando.
Que tenga tu nombre
tu sonrisa
tu tacto
tu entereza.
Que felicidad sea abrazo
sonrisas
(tu) amor.
cuidada
nuestra.
Que se estire con el tiempo
de la mano
y se hagan viejitos a la par.
Que de pronto nos mires al espejo
y veas lo que siempre quisiste ver
y que nos congeles así,
con cara de contentura
jugando
amando.
Que tenga tu nombre
tu sonrisa
tu tacto
tu entereza.
Que felicidad sea abrazo
sonrisas
(tu) amor.
domingo, 6 de enero de 2013
De cuentas
Lleva la cuenta de los besos contenidos
de los abrazos aplastados en la almohada
de las ganas que se consumen en sueños.
Piensa en el encuentro
en los ojos húmedos
en las palabras tibias.
Cierra los ojos bien fuerte,
se aprieta las rodillas,
se escucha respirar.
Y susurra un nombre, bajito,
sonriendo.
Nadie en este mundo apagaría
ni este fuego ni esta sed.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Cable a tierra
Hundirme en tus palabras
ansiosa
para saber que estás
con tu sonrisa
pensando en mí.
Repetir textrañotantodarling
una y otra vez
tecleando rápido
hablando despacio
sintiéndolo fuerte.
Nombrarte con los brazos vacíos
recordando tu calorcito,
sintiendo la ausencia
aplacada por el llamado cariñoso
y la foto graciosa.
Amarte como siempre
y como a nadie,
con la certeza de que me queda
perfecta la vida con vos.
365 oportunidades
Para aprender más de uno mismo y de los demás.
Para jugar a que somos invencibles.
Para trepar árboles y hamacarnos alto.
Para pedir un deseo cada vez que pasamos abajo de un puente.
Para reírnos fuerte.
Para llorar de felicidad.
Para leer mucho.
Para escribir más.
Para sorprendernos.
Para viajar.
Para innovar con los besos.
Para regalarnos abrazos.
Para perdonar.
Para recordar con una sonrisa.
Para cuidar a los que nos quieren.
Para ver películas.
Para ser sinceros.
Para emocionarnos.
Para escribir mails y leer cartas viejas.
Para dormir juntos.
Para desvelarnos.
Para analizar letras de canciones.
Para perdernos.
Para encontrarnos.
Para bailar.
Para cocinar.
Para seguir estudiando.
Para comenzar a trabajar.
Para amarnos.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Encuentros
-Qué bonita está.
-Sí, muy bonita- respondo con los ojos rojos.
La nena se mueve de acá para allá, saltando, ajena. Cada tanto hace señas para que la mamá le saque una foto. Cada tanto también me mira y sonríe.
En una de sus piruetas la profesora la ataja y la lleva a un costado con sus compañeras, pronto va a comenzar la presentación. Todavía tengo la cara húmeda y siento el pecho pesado, pero me siento con fuerza en la silla y me obligo a quedarme. Tal vez no sea tan grave, tal vez pase más rápido de lo que pienso.
A lado mío mi papá alterna miradas, su atención va de la nena inquieta a mí. Ignacio me pregunta si trabajo, si estudio, si me gustan las pelis de vampiros, si me gustaría jugar con él algún día, si me cae simpático. Bendigo a los niños porque nunca hacen preguntas por compromiso, nunca dirían "¿Cómo andas?" esperando que le digas "bien" y sólo eso. Voy respondiendo, tímida, a su curiosidad. Empiezo a trabajar en febrero, estudio, me encantan, me encantaría, sí.
La madre de la nena insiste en hacerme parte con sus fotos. Aprecio su intención, pero estoy segura de que mi sonrisa no es la mejor. Aún así hago el intento de contraer los labios. Espero no haber salido tan mal.
En el salón las chiquitas agarran aros, cintas, sogas. Se mueven con la música y con ganas. Me distraigo mucho con una nenita de blanco que parece de goma, creo que le dijeron Celeste, y no para ni un minuto.
Pienso que los que me ven deben creer que estoy muy emocionada, que estoy yendo a ver a mi hija o algo así. Yo misma me cuestiono qué estoy haciendo, por qué y cómo. Mi papá me dice "mirala, mirala, ahí se subió a las telas". Y la miro con ojos extraños, nuevos, con mirada de quien intenta ver más allá. La nena se concentra, se trepa, saluda desde allá arriba, espera la fotos, busca a sus papás, casi que agradece con la sonrisa.
Bien de adentro me nace un llanto nuevo, intenso, una resignación angustiosa y necesaria. Surge la certeza de que yo pude ser esa nena, pero que no la fui, que soy esta mujer, al lado de este padre, con los ojos llorosos y el miedo maravilloso de estar conociendo a sus hermanos.
-Sí, muy bonita- respondo con los ojos rojos.
La nena se mueve de acá para allá, saltando, ajena. Cada tanto hace señas para que la mamá le saque una foto. Cada tanto también me mira y sonríe.
En una de sus piruetas la profesora la ataja y la lleva a un costado con sus compañeras, pronto va a comenzar la presentación. Todavía tengo la cara húmeda y siento el pecho pesado, pero me siento con fuerza en la silla y me obligo a quedarme. Tal vez no sea tan grave, tal vez pase más rápido de lo que pienso.
A lado mío mi papá alterna miradas, su atención va de la nena inquieta a mí. Ignacio me pregunta si trabajo, si estudio, si me gustan las pelis de vampiros, si me gustaría jugar con él algún día, si me cae simpático. Bendigo a los niños porque nunca hacen preguntas por compromiso, nunca dirían "¿Cómo andas?" esperando que le digas "bien" y sólo eso. Voy respondiendo, tímida, a su curiosidad. Empiezo a trabajar en febrero, estudio, me encantan, me encantaría, sí.
La madre de la nena insiste en hacerme parte con sus fotos. Aprecio su intención, pero estoy segura de que mi sonrisa no es la mejor. Aún así hago el intento de contraer los labios. Espero no haber salido tan mal.
En el salón las chiquitas agarran aros, cintas, sogas. Se mueven con la música y con ganas. Me distraigo mucho con una nenita de blanco que parece de goma, creo que le dijeron Celeste, y no para ni un minuto.
Pienso que los que me ven deben creer que estoy muy emocionada, que estoy yendo a ver a mi hija o algo así. Yo misma me cuestiono qué estoy haciendo, por qué y cómo. Mi papá me dice "mirala, mirala, ahí se subió a las telas". Y la miro con ojos extraños, nuevos, con mirada de quien intenta ver más allá. La nena se concentra, se trepa, saluda desde allá arriba, espera la fotos, busca a sus papás, casi que agradece con la sonrisa.
Bien de adentro me nace un llanto nuevo, intenso, una resignación angustiosa y necesaria. Surge la certeza de que yo pude ser esa nena, pero que no la fui, que soy esta mujer, al lado de este padre, con los ojos llorosos y el miedo maravilloso de estar conociendo a sus hermanos.
jueves, 27 de diciembre de 2012
De caminos
Andar sin frenos
sin balizas
sin seguro
sin mirar por el espejito retrovisor.
Avanzar con las manos firmes
y el camino seguro,
la mente clara,
el ánimo despierto.
Jugar con el viento y los colores
Reír,
dejar que la cara se congele
y la boca se parta.
Ser,
yo y las que fui y voy a ser,
vos y yo,
nosotros y este diciembre caliente.
Creer en la irrealidad del tiempo
y la caducidad de la distancia.
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