Viajemos
seamos con el tiempo
y la ruta,
con el aire limpio
y los pies descalzos.
Dejemos que los mensajes corran
anacrónicos
entre vos y yo y la distancia que no es distancia,
que es oportunidad de conocer(nos)
y causa de extrañamientos.
Avancemos "a paso lento, todo bostezando"
para disfrutar de lo que nos corresponde,
del bendito karma y las ganas contenidas,
de las noches con preguntas de tres o cuatro respuestas
susurradas (otras gritadas) en medio del silencio.
Viajemos vos, yo y tu linda sonrisa, una vez más.
martes, 15 de enero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
De felicidades
Que la felicidad sea tangible
cuidada
nuestra.
Que se estire con el tiempo
de la mano
y se hagan viejitos a la par.
Que de pronto nos mires al espejo
y veas lo que siempre quisiste ver
y que nos congeles así,
con cara de contentura
jugando
amando.
Que tenga tu nombre
tu sonrisa
tu tacto
tu entereza.
Que felicidad sea abrazo
sonrisas
(tu) amor.
cuidada
nuestra.
Que se estire con el tiempo
de la mano
y se hagan viejitos a la par.
Que de pronto nos mires al espejo
y veas lo que siempre quisiste ver
y que nos congeles así,
con cara de contentura
jugando
amando.
Que tenga tu nombre
tu sonrisa
tu tacto
tu entereza.
Que felicidad sea abrazo
sonrisas
(tu) amor.
domingo, 6 de enero de 2013
De cuentas
Lleva la cuenta de los besos contenidos
de los abrazos aplastados en la almohada
de las ganas que se consumen en sueños.
Piensa en el encuentro
en los ojos húmedos
en las palabras tibias.
Cierra los ojos bien fuerte,
se aprieta las rodillas,
se escucha respirar.
Y susurra un nombre, bajito,
sonriendo.
Nadie en este mundo apagaría
ni este fuego ni esta sed.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Cable a tierra
Hundirme en tus palabras
ansiosa
para saber que estás
con tu sonrisa
pensando en mí.
Repetir textrañotantodarling
una y otra vez
tecleando rápido
hablando despacio
sintiéndolo fuerte.
Nombrarte con los brazos vacíos
recordando tu calorcito,
sintiendo la ausencia
aplacada por el llamado cariñoso
y la foto graciosa.
Amarte como siempre
y como a nadie,
con la certeza de que me queda
perfecta la vida con vos.
365 oportunidades
Para aprender más de uno mismo y de los demás.
Para jugar a que somos invencibles.
Para trepar árboles y hamacarnos alto.
Para pedir un deseo cada vez que pasamos abajo de un puente.
Para reírnos fuerte.
Para llorar de felicidad.
Para leer mucho.
Para escribir más.
Para sorprendernos.
Para viajar.
Para innovar con los besos.
Para regalarnos abrazos.
Para perdonar.
Para recordar con una sonrisa.
Para cuidar a los que nos quieren.
Para ver películas.
Para ser sinceros.
Para emocionarnos.
Para escribir mails y leer cartas viejas.
Para dormir juntos.
Para desvelarnos.
Para analizar letras de canciones.
Para perdernos.
Para encontrarnos.
Para bailar.
Para cocinar.
Para seguir estudiando.
Para comenzar a trabajar.
Para amarnos.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Encuentros
-Qué bonita está.
-Sí, muy bonita- respondo con los ojos rojos.
La nena se mueve de acá para allá, saltando, ajena. Cada tanto hace señas para que la mamá le saque una foto. Cada tanto también me mira y sonríe.
En una de sus piruetas la profesora la ataja y la lleva a un costado con sus compañeras, pronto va a comenzar la presentación. Todavía tengo la cara húmeda y siento el pecho pesado, pero me siento con fuerza en la silla y me obligo a quedarme. Tal vez no sea tan grave, tal vez pase más rápido de lo que pienso.
A lado mío mi papá alterna miradas, su atención va de la nena inquieta a mí. Ignacio me pregunta si trabajo, si estudio, si me gustan las pelis de vampiros, si me gustaría jugar con él algún día, si me cae simpático. Bendigo a los niños porque nunca hacen preguntas por compromiso, nunca dirían "¿Cómo andas?" esperando que le digas "bien" y sólo eso. Voy respondiendo, tímida, a su curiosidad. Empiezo a trabajar en febrero, estudio, me encantan, me encantaría, sí.
La madre de la nena insiste en hacerme parte con sus fotos. Aprecio su intención, pero estoy segura de que mi sonrisa no es la mejor. Aún así hago el intento de contraer los labios. Espero no haber salido tan mal.
En el salón las chiquitas agarran aros, cintas, sogas. Se mueven con la música y con ganas. Me distraigo mucho con una nenita de blanco que parece de goma, creo que le dijeron Celeste, y no para ni un minuto.
Pienso que los que me ven deben creer que estoy muy emocionada, que estoy yendo a ver a mi hija o algo así. Yo misma me cuestiono qué estoy haciendo, por qué y cómo. Mi papá me dice "mirala, mirala, ahí se subió a las telas". Y la miro con ojos extraños, nuevos, con mirada de quien intenta ver más allá. La nena se concentra, se trepa, saluda desde allá arriba, espera la fotos, busca a sus papás, casi que agradece con la sonrisa.
Bien de adentro me nace un llanto nuevo, intenso, una resignación angustiosa y necesaria. Surge la certeza de que yo pude ser esa nena, pero que no la fui, que soy esta mujer, al lado de este padre, con los ojos llorosos y el miedo maravilloso de estar conociendo a sus hermanos.
-Sí, muy bonita- respondo con los ojos rojos.
La nena se mueve de acá para allá, saltando, ajena. Cada tanto hace señas para que la mamá le saque una foto. Cada tanto también me mira y sonríe.
En una de sus piruetas la profesora la ataja y la lleva a un costado con sus compañeras, pronto va a comenzar la presentación. Todavía tengo la cara húmeda y siento el pecho pesado, pero me siento con fuerza en la silla y me obligo a quedarme. Tal vez no sea tan grave, tal vez pase más rápido de lo que pienso.
A lado mío mi papá alterna miradas, su atención va de la nena inquieta a mí. Ignacio me pregunta si trabajo, si estudio, si me gustan las pelis de vampiros, si me gustaría jugar con él algún día, si me cae simpático. Bendigo a los niños porque nunca hacen preguntas por compromiso, nunca dirían "¿Cómo andas?" esperando que le digas "bien" y sólo eso. Voy respondiendo, tímida, a su curiosidad. Empiezo a trabajar en febrero, estudio, me encantan, me encantaría, sí.
La madre de la nena insiste en hacerme parte con sus fotos. Aprecio su intención, pero estoy segura de que mi sonrisa no es la mejor. Aún así hago el intento de contraer los labios. Espero no haber salido tan mal.
En el salón las chiquitas agarran aros, cintas, sogas. Se mueven con la música y con ganas. Me distraigo mucho con una nenita de blanco que parece de goma, creo que le dijeron Celeste, y no para ni un minuto.
Pienso que los que me ven deben creer que estoy muy emocionada, que estoy yendo a ver a mi hija o algo así. Yo misma me cuestiono qué estoy haciendo, por qué y cómo. Mi papá me dice "mirala, mirala, ahí se subió a las telas". Y la miro con ojos extraños, nuevos, con mirada de quien intenta ver más allá. La nena se concentra, se trepa, saluda desde allá arriba, espera la fotos, busca a sus papás, casi que agradece con la sonrisa.
Bien de adentro me nace un llanto nuevo, intenso, una resignación angustiosa y necesaria. Surge la certeza de que yo pude ser esa nena, pero que no la fui, que soy esta mujer, al lado de este padre, con los ojos llorosos y el miedo maravilloso de estar conociendo a sus hermanos.
jueves, 27 de diciembre de 2012
De caminos
Andar sin frenos
sin balizas
sin seguro
sin mirar por el espejito retrovisor.
Avanzar con las manos firmes
y el camino seguro,
la mente clara,
el ánimo despierto.
Jugar con el viento y los colores
Reír,
dejar que la cara se congele
y la boca se parta.
Ser,
yo y las que fui y voy a ser,
vos y yo,
nosotros y este diciembre caliente.
Creer en la irrealidad del tiempo
y la caducidad de la distancia.
domingo, 23 de diciembre de 2012
2012
Hace un año mi mundito era otro, tengo mis razones y varios testigos. Muchas historias se re -construyeron, continuaron, nacieron, se deformaron hasta ser otras (tal vez mejores, tal vez más reales). Y las palabras adoptaron otra sonoridad e importancia, se hicieron -si es posible- todavía más definitorias en cada momento.
Tengo dos nuevos hombres en mi vida, en realidad ya los tenía pero nos separaba una puerta. La mamá de la sonrisa más linda dice que es más fácil abrirla que cerrarla, y tiene razón. No sé cómo empezó el empujón, pero terminaron abriéndose hasta las ventanas. Y de pronto me encontré con novio y padre, así de fácil, encima se llevan bien.
Los cambios son oportunidad. Sé que sin darme cuenta fui avanzando, que ahora puedo felicitarme un poco por no haber salido corriendo a la primera de cambio. Este año sin duda fue marcado por el viaje a La Rioja, me enamoré de la ciudad y de la gente amiga de la sonrisa linda, supe que la distancia se salvaba con un viaje en micro (en el que viajo super cómoda además) y que podía hacer cualquier esfuerzo para estar con él.
Empecé análisis y lo mejor fue que empecé a escucharme. Tenía mucho para decir, más de lo que puedo escribir acá y más de lo que en un principio estaba dispuesta a escuchar. Pero una vez que se abre la puerta, listo, lo demás viene solo.
Tener padre está bueno, ahora entiendo algunas cosas y otras estoy en proceso. Sé que hay mucho tiempo por ganar y que por fin tengo la suficiente entereza como para hacerme cargo de eso. Ya lo quiero y todo (la cursileada iba a llegar). Como siempre "ya veremos" como sigue, creo que por ahora estamos en pleno descubrimiento y tenemos para rato.
Tener novio está más que bueno y vino primero, lo que posibilitó lo anterior. A veces ya no sé cómo agradecerle al chico lindo ese, cómo hacerle llegar mi cariño. Me gustaría que por unos segundos mi amor fuera tangible y pudiera mostrárselo, que viera cómo está en cada pensamiento, en cada sueño, en cada conversación, que supiera que nunca tuve mucha opción, que siempre fue él entre todos, sonriendo. Ya le dije que no me queda más que esperar que esto le llegue con la mayor fidelidad posible. Te amo.
Estos dos hombrecitos determinaron un fin de año que me encuentra sensible como Magdalena, pero imposiblemente feliz y contenta, todos los días. Y lo mejor es que falta muchísimo.
Por otro lado con la sonrisa linda conseguimos trabajo en la TAE, cosa que nos hace más contentos. La idea de trabajar en el Teatro siempre estuvo en él y me la contagió, sé que va a ser arduo pero muy genial. De la mano del trabajo no puede faltar la facultad, de ahí sale el proyecto, y de ahí gente excelente que hizo del año algo tremendo y hermoso. Gracias al grupete: Brenda y sus cuidados, su preocupación tan graciosa y sincera; Lu y su alegría, la buena onda y su cuartel (donde se realizó el mejor pijama party jamás visto); Pender y sus historias, la locura y disposición; Yesi y sus ganas, las horas de dibujos y los lunes radiales. Ellos fueron parte de cada grupo, horas y horas de trabajo bien cumplido, pero también GRACIAS a las amiguitas del sur, de La Pampa, de Vedia, a los lumpen.
Este año Transeúntes creció, con el documental y la radio nos fuimos para arriba jaja GRACIAS por supuesto a todos los que respondieron tan bien a nuestros pedidos, a los que vinieron al programa, a las bandas, a los que escucharon, a los ayudantes de producción y al mejor operador de todos, Gonza.
Fueron cambios que ayudaron a definirnos/me un poco más. Espero seguir atenta a las cosas importantes, poder refugiarme en las charlas con mi cinderella y Romerito, ir a jugar con Tatuna y la cachetona hermosa de Emma, disfrutar con Maru del baile, asustarme en el cine con Puer y mandarnos mensajes de cualquier cosa a cualquier hora, seguir atenta a Vero y a Yani a pesar de los tiempos, y pedirle a Carli que afloje y se distienda.
Yo sé que soy otra y me alegro. "Se rompió el cantero" dijo Andrea, cierto. Punto aparte se merecen ella, Paula y Jorge, amigos de la sonrisa linda que me hicieron muy bien a mí y que siguen acompañándolo desde allá.
Gracias infinitas por tan tremendo año, que sigue.
Este año Transeúntes creció, con el documental y la radio nos fuimos para arriba jaja GRACIAS por supuesto a todos los que respondieron tan bien a nuestros pedidos, a los que vinieron al programa, a las bandas, a los que escucharon, a los ayudantes de producción y al mejor operador de todos, Gonza.
Fueron cambios que ayudaron a definirnos/me un poco más. Espero seguir atenta a las cosas importantes, poder refugiarme en las charlas con mi cinderella y Romerito, ir a jugar con Tatuna y la cachetona hermosa de Emma, disfrutar con Maru del baile, asustarme en el cine con Puer y mandarnos mensajes de cualquier cosa a cualquier hora, seguir atenta a Vero y a Yani a pesar de los tiempos, y pedirle a Carli que afloje y se distienda.
Yo sé que soy otra y me alegro. "Se rompió el cantero" dijo Andrea, cierto. Punto aparte se merecen ella, Paula y Jorge, amigos de la sonrisa linda que me hicieron muy bien a mí y que siguen acompañándolo desde allá.
Gracias infinitas por tan tremendo año, que sigue.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Cómo tratar a la distancia
Antes que nada tenemos que medirla, marcar los puntos de salida y llegada, dejar asentado de cuántos centímetros estamos hablando en realidad. Porque así señores, con meticulosidad en los cálculos, es como podremos hacerle frente exitosamente al momento de la espera, ese letargo odioso al que nos vemos obligados por razones (en general) vinculadas al amor.
Con este conocimiento de su naturaleza estamos en condiciones de proceder. Ustedes podrán elegir los métodos más convenientes, ya que cada uno responde a ellos en forma diferente. Y tal vez algunos puedan contraerla, deformarla, hacerla una bolita, un punto microscópico en el espacio con tan sólo un llamado. Otros sentirán cosquilleos en la panza y se trasladarán automáticamente de un punto a otro con un mail largo, uno en el se digan las cosas más lindas con palabras comunes. Otros necesitarán más artilugios para distraerla y se harán eco de la tecnología, recurrirán a las videollamadas y se harán morisquetas mientras se les contraiga el pecho de tanto guardarse el abrazo.
Los libros y las canciones pueden servir también, más que nada si logran viajar sin moverse, si consiguen acercar ese mundito hasta ustedes desde la comodidad de la cama. Algunas palabras lograrán un efecto consolador, podrán actuar de placebo cuando las caricias no puedan darse, serán armas blancas que empuñen la ansiedad del encuentro. Todo es válido.
Con este conocimiento de su naturaleza estamos en condiciones de proceder. Ustedes podrán elegir los métodos más convenientes, ya que cada uno responde a ellos en forma diferente. Y tal vez algunos puedan contraerla, deformarla, hacerla una bolita, un punto microscópico en el espacio con tan sólo un llamado. Otros sentirán cosquilleos en la panza y se trasladarán automáticamente de un punto a otro con un mail largo, uno en el se digan las cosas más lindas con palabras comunes. Otros necesitarán más artilugios para distraerla y se harán eco de la tecnología, recurrirán a las videollamadas y se harán morisquetas mientras se les contraiga el pecho de tanto guardarse el abrazo.
Los libros y las canciones pueden servir también, más que nada si logran viajar sin moverse, si consiguen acercar ese mundito hasta ustedes desde la comodidad de la cama. Algunas palabras lograrán un efecto consolador, podrán actuar de placebo cuando las caricias no puedan darse, serán armas blancas que empuñen la ansiedad del encuentro. Todo es válido.
Prueben, intenten, combatan, luchen, sean estrategas mientras ella exista. Y luego, cuando los puntos converjan y todo ocupe su lugar en el espacio, recuerden y aprovechen, sean uno, sean pares, sean contentos.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Impar
Opacidad
Tiempo
Piano callado
Cama vacía
Libros
Y más libros
Vos en cada página
Vos escrito
Vos pidiendo que te lea.
Diciembre
Humedad
Cajones cerrados
Silencio
Mi música
Yo recitando
Yo nombrándote
Yo diciendo cuánto te amo.
Llaves
Polvo
Noche tibia
Una
Impar
jueves, 13 de diciembre de 2012
Somos
Somos punto de encuentro
punto de fuga
punto y seguido
Somos deseo de ser
de ser de a dos
de ser dos
Somos tormenta
cama tibia
té de limón
Somos tiempo acumulado
compartido
embargado
Somos lo más lindo,
lo más lejos,
lo más cerca,
punto de fuga
punto y seguido
fotos
Somos deseo de ser
de ser de a dos
de ser dos
sonrisas
Somos tormenta
cama tibia
té de limón
diciembre
Somos tiempo acumulado
compartido
embargado
horas
Somos lo más lindo,
lo más lejos,
lo más cerca,
reencuentros
lunes, 26 de noviembre de 2012
Diluidos
Se diluyen en el tiempo como dos figuritas de colores
como dos puntos de la misma solución acuosa
como lo que una vez fueron y siguen siendo,
las dos caras de una misma moneda.
Se diluyen porque el tiempo apremia
y ellos deciden ser fotos anacrónicas,
lo que dejan los cambios de estación
y las lunas llenas.
Se diluyen y se vuelven "yoconvosvosconmigo"
mientras más allá (a unas 14 horas en micro)
el sol parte
y más acá nos ahogamos de humedad.
como dos puntos de la misma solución acuosa
como lo que una vez fueron y siguen siendo,
las dos caras de una misma moneda.
Se diluyen porque el tiempo apremia
y ellos deciden ser fotos anacrónicas,
lo que dejan los cambios de estación
y las lunas llenas.
Se diluyen y se vuelven "yoconvosvosconmigo"
mientras más allá (a unas 14 horas en micro)
el sol parte
y más acá nos ahogamos de humedad.
Se aman en cada palabra y ojos cansados
en la sombra, en la plaza, en los mates, en la distancia,
en el abrazo, en el cuerpo, en la maravillosa sorpresa
de saberse felices
y por eso, desde hace meses, se diluyen.
martes, 20 de noviembre de 2012
Quedadas
Y dormirme con una sonrisa
pensando en vos,
en vos conmigo,
en lo lindo de tus ojos emocionados,
en el abrazo que me vuelve una.
Y soñarte en mil escenarios
mientras respiras al lado mío,
mientras imagino en que pensas,
mientras me doy cuenta de lo
(maravillosamente) enamorada que estoy.
mientras me doy cuenta de lo
(maravillosamente) enamorada que estoy.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Resúmenes
Y de pronto darte cuenta de que tu felicidad es crónica,
de que está hecha de momentos tan chiquitos y hermosos
que ya no te sale contarlos (y no importa).
Es felicidad hecha abrazo, sueño compartido,
una sonrisa (la más linda) que se contagia y llega a los ojos.
Y de pronto sentir que no alcanzan las palabras
ni las caricias, que sería genial que existiera cómo
fotografiar el alma para mostrar(te) que estás en todos lados.
Es amor y no hay con que darle, deseo de poner(nos) contentos
y crecer de a dos mientras el tiempo pasa.
Es que de pronto todo se resuma en un Hola vos, te amo.
martes, 6 de noviembre de 2012
De mudanzas
Desarmamos valijas
y re-hacemos libros
mientras suenan Jorge y Mercedes,
mientras suenan los muebles moviéndose
y el calor de noviembre que hace tanto ruido.
Dejamos migas en el piso para encontrarnos rápido
y nos abrazamos para sabernos míotuya,
dejamos que se caiga el peso de la espalda
y nos damos besos salados de tanto andar (de tanto andarnos).
Luna no deja de quejarse y nosotros de aguantar,
aguantamos psicosis para jugar a los descubridores,
aguantamos el calor para ser mostrables,
aguantamos el querer(nos) tanto, tanto.
y re-hacemos libros
mientras suenan Jorge y Mercedes,
mientras suenan los muebles moviéndose
y el calor de noviembre que hace tanto ruido.
Dejamos migas en el piso para encontrarnos rápido
y nos abrazamos para sabernos míotuya,
dejamos que se caiga el peso de la espalda
y nos damos besos salados de tanto andar (de tanto andarnos).
Luna no deja de quejarse y nosotros de aguantar,
aguantamos psicosis para jugar a los descubridores,
aguantamos el calor para ser mostrables,
aguantamos el querer(nos) tanto, tanto.
Encontramos un lugar donde ser vos conmigo y yo con vos.
viernes, 2 de noviembre de 2012
De pensaderos
Nos re-descubrimos en cada abrazo
mientras los meses hacen señales de humo para que los veamos pasar
mientras nos sostenemos de los pies para nos desatarnos del suelo
mientras alguien dice te amo y otro se queda mudo de la emoción.
El silencio entonces es cómplice y callamos con ganas,
con ganas de que los besos sean más largos de lo soportable,
porque es altamente conocido el efecto que provocan cuando vienen
de a muchos y dulces, cuando muerden y juegan a los exploradores.
¿Te acordas del tic-tac detonante
de los músculos?
¿Y de los ojos arrugados por sonrientes?
Vivan los pensaderos,
los recuerdos memoriosos,
los dejavú que nos conquistan todos los días.
Viva la certeza de tener(nos) desde siempre
y hasta siempre
sabiendo que de una u otra forma no nos podríamos faltar.
Descubrimiento, ansiedad,
la locura más linda,
silencio y palabra que nutre,
que enamora,
vos y sólo vos enseñándome que se puede ser tan feliz.
viernes, 26 de octubre de 2012
Historia de dos muertos.
El viejo no quiere
comer. Aprieta los dientes y mueve la cabeza mientras la mujer le grita
dale, papá, dale. El plato está lleno de puré bien pisado, bien lechoso,
bien insípido. La mitad del jugo quedó
en el suelo con el primer pase de factura, parece meada.
Las luces están apagadas y las persianas
bajas, la tele apenas llega a iluminar la cocina que se viene abajo. Cuando
Mirtha aparece en pantalla la discusión queda en pausa. El viejo se olvida de sus
ganas de morirse y de los ochenta que le pesan en los huesos. Calcula que sus
remedios del mes valen un cuarto del anillo ese, ese que la señora
muestra mientras dice que como te ven te tratan. Con tristeza
piensa en que se ve para la mierda y en que no ve nada. Hace meses que se dejó
estar.
¿Qué te
pasa papá? pregunta la mujer
con los ojos húmedos. El viejo no le contesta, sigue pensando en el anillo de
Mirtha, la plata que le falta y la mierda que le toca vivir. Resignada levanta
el plato y se lo da a la perra que recibe agradecida la comida. Se queda
mirando por la ventana mientras se toca un pecho, duele, supura. Una lágrima
hace amago de caída libre, pero se choca con la mano castradora en el camino. Nada de escenas piensa, ya no puedo hacer nada. Y aprieta los
dientes y mueve la cabeza, como su papá.
Al lado de la puerta la perra mueve la cola, se
queja hasta que tiene que ladrar fuerte para le presten atención. La mujer se
mueve y estira el brazo para abrirle, el esfuerzo la deja pálida. Putea y se
deja caer en una silla, agarra el diario apenas ojeando algunos títulos. Mirtha
ya terminó y ahora empiezan los chimentos. Mira de costado, su papá no se mueve
y parece que está en otro mundo, no vale la pena insistirle. Hace unas semanas
que siente que pierde fuerza, ganas, que tiene que empujarse para darle de
comer y obligarlo a tomar las pastillas. Y hace meses que ella dejó las suyas y
come apenas para no desaparecer.
Con
esfuerzo el viejo se levanta y camina hasta su pieza. Los veinte metros se le
hacen infinitos, arrastra los pies mientras piensa en lo desgraciada que es su
vida y la de su hija. Un paso, otro paso, la puerta que abre de un empujoncito.
“Pobre Inés” susurra. A veces entiende todo y otras un carajo, a veces se
acuerda del color preferido de su esposa y otras ni siquiera de cómo se
llamaba. Le repugna sentirse indefenso ante el tiempo y la memoria, ser un
cuerpo que no da más, que es obligado a seguir para alimentar la soledad.
Porque se siente solo y su hija también, los dos se despiden tan lento de todo
y de todos que ya no lo tolera.
Al fin
llega hasta la cama y se acuesta. Cierra los ojos con fuerza pero sabe que se
va a despertar, hoy no es el día. Piensa desesperadamente en que quiere (mo)irse
después de su hija, no quiere que lo lloren y lucha contra las ganas que tiene
de morirse. Si supiera que ella aguanta el dolor para que él no la extrañe,
seguramente dejaría de luchar contra los riñones y la viudez. Y si ella supiera que su padre lo
sabe todo, seguramente dejaría de jugar a la mártir todos los días mientras el
cáncer se la come.
En la
cocina Inés limpia el piso pegoteado y putea bajito. No le hace caso al tirón
del pecho y al eco que siente en los oídos. Se quema la cabeza pensando en por
qué su papá se está portando así. Seguro
se dio cuenta, es mi culpa, hace unos días puse cara rara, de dolor, sí, sí,
cuando me agaché.
Mientras
el padre duerme, la mujer se cambia las gasas y pone una remera más cómoda. Se
asquea de sí misma, odia sentir que perdió, que se deforma de adentro hacia
afuera. La enferma sentirse enferma, desvalida, una sentenciada con alguien a quien cuidar. Pero igual
resiste, intenta no desaparecer debajo de la ropa, se cura la infección y hace
que sonríe. No le parece justo hacer cargo a nadie de su situación, ni de la de
su papá. Siempre fueron ellos dos, solos y juntos.
El viejo,
mientras tanto, sueña que se muere y es
feliz, sueña que su hija se cura y sus hermanos vienen a cuidarla. Sabe que
nada puede ser real, pero sonríe y la mueca se le imprime en la cara. Afuera
empieza a llover. Adentro las goteras se multiplican.
Una gota
inoportuna despierta al viejo de la siesta. Otra gota inoportuna cae en el té
que Inés está tomando. Él se levanta y los dos se encuentran a medio camino del
sillón, se sientan en las esquinas en silencio mientras escuchan como el techo
se sacude con la lluvia. Inés le pregunta a su padre si descansó, él apenas
mueve la cabeza, ella adivina un sí.
La
tristeza en los ojos del viejo se vuelve roja, corpórea, un pequeño derrame que
le nubla la visión mientras mira a su hija. La mujer se acerca, lo examina, lo
acaricia, lo padece unas lágrimas sin querer. Entonces se levanta a buscar las
cosas del consultorio, se viste de médica y lo atiende diciendo pobre viejo. El viejo odia que le digan
pobre, que lo compadezcan, que se olvide de que la está escuchando, pero se
deja atender.
Presión alta diagnostica Inés, ¿estás nervioso? Él contiene las ganas de decir que sí, que
no sabe qué hacer porque no puede hacer nada. La vejez es amarga. Su hija lo atiende metódica y le recomienda
que se tranquilice, que tome a horario los remedios, que se alimente bien. Él
suspira y mira el piso.
Con la
vista clavada en las baldosas se acuerda de la última descompostura que tuvo y
se le hace un nudo en el pecho. Él estaba en el patio y de repente se sintió
mal, intentó entrar a la casa pero tropezó y se cayó al piso. Mientras estaba
tirado sintió la humillación de la edad en los huesos, en las caderas chirriantes
y las manos débiles. No podía hacer más que llamar a su hija para pedirle
ayuda. Inés escuchó que la llamaba y se acercó corriendo, quiso
levantarlo, se esforzó pero no pudo, entretanto se tocaba el pecho y
se le transformaba la cara. Dolor. El viejo notó como su hija sufría, tomó
conciencia de lo enferma que estaba, de cómo los dos estaban en el suelo
llorando por no poderse ayudar. Ella comenzó a gritar hasta que un vecino se
acercó. Todavía se acuerda de la expresión de Andrés, el hombre que los levantó
y entró a la casa mientras intentaba calmarlos. Pena, su cara era la pena
misma.
El viejo
vuelve a la realidad de su presión alta y escucha sin escuchar los consejos de
su hija. Los dos se miden con los ojos cansados, con la certeza de que ya no pueden
hacer nada. Se adivinan la derrota mientras la noche se les viene encima y los
dolores les piden pastillas. Apenas es lunes.
lunes, 22 de octubre de 2012
De octubre
Se hablan con los ojos cerrados
como si en esa esquinita terminara la ciudad (y el tiempo),
como si la memoria fuera un tire y afloje constante
y se conocieran de a poco, otra vez.
Los ojos (de ella) sonríen en clave cifrada
mientras (él) recorre las palabras que (los dos) pronuncian.
Y celebran la lluvia, el paraguas que se vuela,
el silencio colectivo, la pared cómplice,
el calor, el contraluz, la foto que registra,
el sueño que olvida, el amor que une.
Se mueven las bocas, los suspiros
y las ganas de tener(se) para siempre.
domingo, 14 de octubre de 2012
Amor paciente
Somos pacientes porque amamos, esperamos con sonrisa y con lágrimas, con la in(seguridad) de que todo se transforma (como dice Pau que dice Drexler). De una forma o de otra esa regla se cumple porque el amor conmueve, resignifica, completa lo que falta y nos hace mejores.
Hoy todo tiene tu sello y me alegro. La paciencia nos premia y el cariño vuelve con más fuerza, con yapa huracanada que mueve el piso y desordena la vida. Chin chin por las sonrisas lindas y los te amo que se quedan en la garganta de la emoción. Chin chin por los amigos que comparten la felicidad de una mirada cómplice y un beso sonoro. Gracias.
Amamos porque somos pacientes, dejamos crecer los sentimientos, las miltrescientosonueve ideas que se nos cruzan cuando nos acostamos a soñar. Hace años que sueño con vos, con lo dicho y no dicho, lo inventado y sentido, lo que me gustaría mostrarte. Me gusta que nos encontremos ahí, dormidos, sin límites espacio temporales ni cansancios ni obligaciones.
No importa el tiempo, realmente. Es un descubrimiento interesante y perturbador. No (me)importa esperar(te) mientras los días pasan. Todo se vuelve opaco al lado de lo uno quiere, siente. Es mentira eso de que el tiempo vuelve las cosas costumbre, yo no me acostumbro todavía a que me abraces y me tiemblen las rodillas, ni a que me mires enamorado. Son cosas que el tiempo intensifica, transforma en nuevas y mejores.
Chin chin porque nos dejemos ser felices, una y mil veces más. Te amo.
Hoy todo tiene tu sello y me alegro. La paciencia nos premia y el cariño vuelve con más fuerza, con yapa huracanada que mueve el piso y desordena la vida. Chin chin por las sonrisas lindas y los te amo que se quedan en la garganta de la emoción. Chin chin por los amigos que comparten la felicidad de una mirada cómplice y un beso sonoro. Gracias.
Amamos porque somos pacientes, dejamos crecer los sentimientos, las miltrescientosonueve ideas que se nos cruzan cuando nos acostamos a soñar. Hace años que sueño con vos, con lo dicho y no dicho, lo inventado y sentido, lo que me gustaría mostrarte. Me gusta que nos encontremos ahí, dormidos, sin límites espacio temporales ni cansancios ni obligaciones.
No importa el tiempo, realmente. Es un descubrimiento interesante y perturbador. No (me)importa esperar(te) mientras los días pasan. Todo se vuelve opaco al lado de lo uno quiere, siente. Es mentira eso de que el tiempo vuelve las cosas costumbre, yo no me acostumbro todavía a que me abraces y me tiemblen las rodillas, ni a que me mires enamorado. Son cosas que el tiempo intensifica, transforma en nuevas y mejores.
Chin chin porque nos dejemos ser felices, una y mil veces más. Te amo.
sábado, 6 de octubre de 2012
Easy
No hay nada más simple que amarte en abc descendente hasta tu boca,
que perderse en tus mil maneras de mirar, de sonreír, de intentar adivinar lo que estoy pensando.
Chicolindomío no alcanza el diccionario entero para agradecerte ni el cuerpo para amarte, porque todo traductor colapsa en los frustrados intentos de explicar cuánto te adoro. Y me encanta (te juro) buscar nuevas nuevos lenguajes, resignificar las fotos y las canciones, probar otros idiomas.
Los besos se acercan bastante, cada uno es un mundo infinito que se despliega inconexo sobre la cama, que pide caos y repetición, igual que la mariposa del otro lado del mundo que provoca la tormenta.
Te amo sin restricciones y con la conciencia más plena, más infiltrada en las venas.
Te amo porque no hay nada más simple, más deseado.
Chicolindomío hoy sé que la felicidad es hacernos bien mientras el tiempo nos regala
un espacio detenido, nuestro, en el que existen sólo las promesas de un presente que fluye, igual que las canciones de nuestro amigo Drexler.
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